Muchos pintores que empiezan a licitar cometen el mismo error: ofertar el precio más bajo posible y esperar a que les adjudiquen. En realidad, la mayoría de los contratos de pintura puntúan varios criterios, y precio excesivamente bajo puede penalizarte.

Cómo se puntúan las ofertas de pintura

Los pliegos de condiciones de cada licitación definen los criterios de adjudicación y su peso. En contratos de pintura, los más habituales son:

  • Precio (40-60%): Se puntúa la baja económica sobre el presupuesto base. Las bajas temerarias (generalmente más del 20-25% de la media) se penalizan.
  • Calidad técnica (20-35%): Descripción de materiales (marca, calidad, manos de pintura), sistema de preparación de superficies, medidas medioambientales (pinturas bajas en VOC).
  • Experiencia (10-20%): Contratos similares ejecutados para administraciones en los últimos 3-5 años.
  • Mejoras (5-15%): Garantía extendida, materiales adicionales, plazo de ejecución reducido.

La oferta económica: cómo calcularla

La oferta óptima no es la más baja, sino la que maximiza la puntuación total. Para ello:

  1. Calcula tu coste real: materiales + mano de obra + desplazamientos + overhead
  2. Aplica un margen realista (10-20% en contratos medianos)
  3. Estima qué baja están haciendo tus competidores (suele haber históricos públicos en la plataforma de contratación)
  4. Calcula la puntuación que obtendrías en precio con distintos niveles de baja
  5. Compara si recuperas más puntos por calidad o por precio

La memoria técnica: cómo destacar

Este documento es donde puedes diferenciarte. Una buena memoria técnica para pintura incluye:

  • Descripción del sistema de pintado (imprimación, manos, acabados) especificando marcas y referencias
  • Procedimiento de preparación de superficies (limpieza, lijado, masillado)
  • Fichas técnicas de los productos con certificados de calidad
  • Plan de trabajo y cronograma
  • Medidas de seguridad y minimización de molestias
  • Gestión de residuos (envases de pintura)

Errores comunes al licitar pintura

  • No leer el pliego completo antes de calcular el precio
  • Olvidar incluir el coste del andamiaje o elevación en fachadas
  • Subestimar el tiempo de secado entre manos en superficies húmedas
  • No acreditar la solvencia técnica con ejemplos reales
  • Presentar oferta fuera de plazo (los portales electrónicos son estrictos)

Licitaciones de pintura activas